DEL PRESENTE AL FUTURO ///Cultura de la Corrupción: ¿por qué el pavor generalizado?

                           Autor: José Núñez                              En nuestro país la corrupción es un comportamiento...


        
Jose Nuñez
        
        
Autor: José Núñez
        
                   
En nuestro país la corrupción es un comportamiento que se ha hecho tan normal, que caer en esta actividad, muchas veces se percibe como algo natural y de buen proceder, de una viveza, como si realmente no se estuviesen rompiendo las normas. Lo preocupante de esta situación es que se está imponiendo en todos los órdenes y a todos los niveles.

Debemos tener presente que la corrupción se define como una acción y efecto de corromper  o corromperse, alterar o viciar las costumbres del buen vivir. Cuando se trata del erario o las cosas públicas, es lo consistente en la utilización de las funciones y medios de aquellas en provecho económico o de otra índole por parte de los gestores.

La corrupción, en otras palabras, no es más que un delito, que según el caso puede ser quebrantando las leyes o las buenas costumbres, es decir, unas llevan la acción penal y las otras el reproche social, toda vez que resquebraja las normas del buen vivir.

En este contexto, vamos a exponer varios ejemplos ilustrativos de por qué es objetivo observar que en nuestra sociedad generalmente vivimos en una cultura de la corrupción, la cual cada día va tomando más fuerza y arraigo. Cito:

A los vendedores o buhoneros de diversos artículos y productos agrícolas, si usted le compra y comete el craso error de no verificar lo que le venden por docenas, unidades o libras, algo puede dar por seguro, que si no pesa menos de lo pagado o le falta alguna unidad del bien adquirido, lo comprado no posee la calidad como las de los que se estaban exhibiendo.

Si le presta dinero a un amigo, y muchas veces hasta objetos de ciertos valores monetarios, está poniendo en riesgos dos cosas; perder al amigo y lo que facilitó o prestó. Lo mismo pasa en el barrio con el pulpero que da crédito, el mencionado “fiao”, a  mediano o largo plazo, pierde el cliente y su mercancía o dinero.

Los comerciantes en sus diferentes denominaciones, muchos, pero muchos, compran a un precio y sin ningún remordimiento venden la mercancía al doble del costo de adquisición, por eso son tan apetecidos algunos artículos y productos al comprarse por trasmanos o informalmente.

Si deja, se le cae u olvida algún objeto de valor, aún tenga sus credenciales (celular, lentes, carteras, laptops…, hasta una sombrilla), y alguien de malas costumbres y también disque serio lo está viendo, simplemente ha perdido su bien, no lo ve más, imagínese si el que lo encuentra no lo estaba mirando, ni te conoce…, algo le va a quedar seguro, un mal recuerdo.

En muchos sectores y muchas personas en particular, no pagan los servicios de energía eléctrica, recogida de la basura, el agua potable que reciben a un módico precio, y la causa de este no pago, además de un comportamiento corrupto, es por éstos no tener unos mecanismos eficientes de poder evitar que si no los pagan, no los reciban, tal cual sucede como por ejemplo con los servicios telefónicos, de cable...

Las actitudes cuestionables, penosas y en crecimiento conduciendo vehículos, o sea, no se respetan los semáforos en rojos, a los peatones, parqueándose como no se debe, ni se puede,  ni hablar de andar con las luces adecuadamente y con los documentos al día, ahí si es verdad que el asunto se pone crítico.

En los Car Wash, lavando los vehículos, los lavadores quieren que les den de  propinas una proporción que se asemeje a lo que cobra el establecimiento, so pena, de que la próxima vez que vuelva, no reciba la misma calidad en el servicio.

En los negocios de restaurantes, bares, establecimientos comerciales de comidas rápidas, ya es una costumbre ancestral que te cobren el 10% de propinas en base al monto de la factura consumida, y tiene que darle un extra al o a la que te lleva el servicio, inclusive no importa que sea para llevar o en un pedido para enviar con delivery.

Los taxistas, muchos, si te descuida y no los pone a llamar a la central telefónica de la institución, es muy probable que incrementen el costo de la ruta si usted no es ducho utilizando este medio de transporte. Tampoco se le ocurra utilizar este servicio si no es de una empresa, especialmente cuando se aborda el vehículo en una plaza o en el frente de una tienda, si antes no negocia el precio, seguro que tendrá que pagar el doble del costo o cuidado.

Y con el Impuesto a las Transferencias de Bienes y Servicios (ITBIS), aquí existe de todos y para todos, posiblemente es la corrupción más tipificada y generalizada, la cual parece ser aceptada por casi todos en el país, incluyendo las autoridades competentes, donde algunos “honestos” comerciantes hacen sus agostos perenne e impunemente.

La otra oferta más descarada, es que en algunos comercios te dicen, con el ITBIS cuesta un precio y sin éste otro precio,  el cual siempre es mucho menor.

Con las Tarjetas de Créditos, en muchos establecimientos comerciales cuando usted consume y quiere pagar con una de éstas, le ponen como condición aplicarle un recargo de hasta el 10%, y el propietario o vendedor del negocio sabe muy bien que ese no es el acuerdo que existe con el Banco emisor de la tarjeta, de ahí nace otro acto de corrupción vulgar.

Si un familiar a cualquier nivel de parentesco cae preso, o un amigo está detenido, por una violación menor de la Ley, que es un acto de corrupción también, se llama normalmente al jefe amigo, que puede ser un militar de alto rango, un político, un abogado o al empresario con buenas relaciones, y ninguno es capaz de recriminarles al solicitante, diciéndoles, si falla la persona o el familiar, que pague las consecuencias por el error, ya sea en multas monetarias o con la chirola.

Tenemos un comportamiento selvático, pero cuando es para embromar al otro, ya que si somos los afectados con una disposición o por violar la Ley, por un control establecido, o los que van a un cargo público, la tendencia parece ser duplicar los malos comportamientos de los que nos han precedidos, cayendo en la corrupción a diferentes niveles.
También es un argumento muy normal, hasta conceptualizado ya, cuando se dice, si suelta dinero o el billete para lo que sea, todo se puede, se le busca la vuelta, parafraseando el refrán que dice: “cuando el dinero habla la justica calla”.

Y así sucesivamente se ha ido creando y expandiendo, tal cual una plaga, un comportamiento corrupto y corruptor, ha llegado hasta un punto tal, que simplemente con estar en un cargo público de alto nivel, ya usted es un ladrón.

Pero entonces, al mismo tiempo, se recibe presiones de amigos, familiares o allegados, si al estar en una posición pública que maneja recursos económicos o influencias políticas y luego al salir de ella no muestra opulencia, usted es el pendejo y cabrón más grande ante todos los que les rodean y la propia comunidad.

Existen muchas personas que hacen bastantes críticas y cuestionamientos directos e indirectos al tema de la corrupción en general, y muchas veces son correctos, justos, pero deténgase un momento e investigue el comportamiento de estos cuestionadores, simplemente solo tendrá que abrir la boca, o decir, que barbaridad, otros dirán, de por Dios, ya que muchos “ven la paja en el ojo ajeno y no ven la viga en el suyo”.

Señores y existen más ejemplos, pero aquí lo importante es ir observando y aplicando al  mismo tiempo una metodología para ir desmontando esta situación, porque de lo contrario esta cultura de la corrupción nos va a tragar a todos, con la diferencia que es tipo una fila, es decir, uno primero y el otro después, aunque la situación nos va a tocar más tarde o más temprano, el asunto tiene ribetes democráticos.

Y entonces, a veces hasta por esta desesperación de los malos comportamientos con ribetes corruptos, corruptores  y corruptibles, algunos llegan a los extremos de pensar como salida en la maldita dictadura, ignorando que ésta es la madre de todas las corrupciones.

Si la corrupción ya es un mal generalizado y de muchos años, que se ha hecho cultural, es decir, una forma de vida en el país, ¿por qué es tan temida?, ¿por qué el pavor?, la respuesta es simple, se está creando conciencia de su negatividad en todos los sentidos, que, o la detenemos con firmeza y con tendencia a eliminarla, o ésta va a destruir a toda la sociedad.

@josenunez00

22 de mayo, 2017.-      


                                                                                     












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