¿Es una buena defensa para el PLD alegar que todos somos corruptos?

Alfonso Caraballo.-  Quizás ya pocos dominicanos recuerdan que el PRD llegó al poder en el año 1978 con el compromiso de hacer ...

Alfonso Caraballo


Alfonso Caraballo.- 

Quizás ya pocos dominicanos recuerdan que el PRD llegó al poder en el año 1978 con el compromiso de hacer un gobierno ético, negación del balaguerismo corrupto y represivo. Pero al cabo de algún tiempo fue percibido como un democratizador de la corrupción que estaba supuesto a erradicar.
En aquellos momentos  unos de los argumentos más recurridos era que todos éramos corruptos, que ese mal  fue inoculado  en los  tuétanos de nuestra nación por los conquistadores españoles y que si el PLD no se había corrompido era porque no había llegado al poder.

La discusión religiosa-filosófica sobre el origen y los alcances de la corrupción podría ser irresoluble como suelen ser esos tipos de debates. Lo que no se puede negar es que tan antigua es la corrupción como la tendencia a combatirla.

Y los partidos políticos como el PLD asumen el compromiso de combatirla. No de incentivarla o justificarla.

El PLD no  se puede dejar arrebatar su carácter de ser una organización abanderada de la lucha anticorrupción. Perdería su razón de ser en la historia. Y de hecho su máximo organismo de dirección ha trazado la pauta frente a las actuales demandas ciudadanas relacionadas con Odebrecht en esa dirección.

Y es en ese sentido que el  Comité Político ha tomado una posición institucionalista,  como le corresponde a un partido de gobierno. Y sobre todo a un partido que a través de sus gobiernos  refundó la institucionalidad del Estado dominicano desde sus cimientos, creando y fortaleciendo mecanismos anticorrupción.

La postura institucionalista del Comité Político del PLD ha sido la de apoyar  las investigaciones que lleva a cabo la procuraduría general de la República y que el que se encuentre culpable de actos de corrupción pague ante la justicia, como debe ser.

Por otro lado, desde el gobierno, su máximo vocero, el presidente Danilo Medina ha actuado cónsono con esta posición. En su discurso de rendición de cuentas en vez de atacar las demandas de la marcha verde las asumió  como propias. Dejó claro que los adeptos de esta y su gobierno no caminan en direcciones distintas.

Si los peledeistas le añaden a estas directrices emitidas desde el partido y desde el gobierno su antiguo método de unificación de criterios, podría irle  mucho mejor que tratando de justificar lo injustificable, con planteamientos antipolíticos, antehistóricos  e inmorales.


Sobre todo, si no queremos llegar al penoso estado actual del PRD no debemos transitar  su senda, no prediquemos la inmoralidad como respuesta a la justas demandas de moralidad. 

Related

Columnista 3786923888394088055

Publicar un comentario Default Comments

emo-but-icon

Síguenos

Suscríbete aquí

Del Director

La novedosa teoría de Rosario Espinal sobre violencia de género

Alfonso Caraballo Rosario Espinal explica la violencia sexual masculina en clave de neurociencia, con una hipótesis que de ser com...

MAG1

MAG1

Anuncio

Anuncio

Side Ads

item