Comité Central del PLD aborta valores esenciales de la organización

Alfonso Caraballo La celebración de un congreso en el Partido de la Liberación Dominicana es la ocación para que todos los in...




Alfonso Caraballo
La celebración de un congreso en el Partido de la Liberación Dominicana es la ocación para que todos los integrantes de la organización participen en su revisión, readecuación y la renovación de su liderazgo.

La celebración de congresos auténticos representa una de las tradiciones políticas más determinantes en la proyección del partido fundado por Juan Bosch con la intención de que fuese una organización diferente, digna del reconocimiento de los dominicanos.


Además, esos eventos representaron una especie de intervención quirúrgica mediante la cual la organización diagnosticaba sus debilidades y extirpaba los tumores antes de que fuesen malignos y se apoderara de todo el cuerpo político institucional.

El mismo profesor Bosch hizo hincapié en que estos se celebraran, se respetaran y se cumplieran meticulosamente y predicó esto con el ejemplo, con su ejemplo mismo.

Bosch no aceptó nunca ser el presidente del PLD sin que fuera sometido al escrutinio de las bases.
El actual Comité Central aborta el legado del ilustre maestro desconociendo uno de los principios democráticos universales por excelencia: la elección mediante voto universal, uno a uno y por mérito propio, de los que aspiran a integrar el más alto organismo de dirección estratégica del Partido.

En «La historia del Partido de la Liberación Dominicana» publicada en la página oficial se lee: «La sociedad democrática moderna demanda institucionalidad, en el marco de una serie de valores claves como son: transparencia, participación, eficiencia, equidad y descentralización»

El PLD se autodescalifica moralmente cuando sus principales dirigentes predican una cosa y hacen otra distinta y hasta contraria.

Mientras el actual Comité Central maniobró en medio de un proceso electoral presidencial para prorrogar su vigencia en paquete por cinco años seguidos los que aspiran a completar la cuota de ampliación deben obtener el voto individual en un proceso competitivo, como deberían hacerlo todos.

Este sólo hecho mina la fe de gran parte de los miembros en el resto del congreso, al pensar que si estos son capaces de maniobrar para perpetuarse a sí mismo en la dirección del Partido también se las arreglarán para desconocer las propuestas que no les convenga, que no les cuadre.

Sin lugar a dudas uno de los máximos retos del VIII Congreso Ordinario Comandante Norge Botello es restaurar la fe de los peledeístas en su más alta dirección política.

Si la cosa sigue como va, al final tendremos un congreso, unos estatutos y unos dirigentes que nacen desgastados, deslegitimados, un resultado contrario a lo que que debería ser.

Leonel tiene en sus manos de líder hacer un sueño realidad: que todas las autoridades del Partido se sometan al voto universal sus bases, para que el PLD se fortaleza desde sus raíces y continúe transitando su sendero de triunfo.


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