La narcopolítica

Toni Senac Por Toni Cenac Arquitecto Ex precandidato a síndico Una de las características principales de los gánster, es la protección d...

Toni Senac
Por Toni Cenac
Arquitecto
Ex precandidato a síndico

Una de las características principales de los gánster, es la protección de su imagen. Para nadie es un secreto la forma de vestir de la época dorada del gansterismo de los años treinta en la ciudad de chicago.

Ataviados de saco y corbata realizaban las transacciones y encomiendas más bajas que ser humano osase realizar. En una sociedad capitalista la apariencia lo es todo, esto explica las razones que tenían estos malandrines para estar siempre bien presentados a pesar de vivir en un estercolero, sin ningún tipo de escrúpulos.

En países como el nuestro, además de los trajes y las corbatas, para lavar la imagen se utiliza la política.


El dinero de sangre, amasado por montones en los negocios más diversos, finalmente permea la política. Esto tiene su lógica, pues las posiciones políticas dan el poder y prestigio del cargo que se ocupa.

Estando en el trono por pequeño que este sea, estas personas son veneradas y pasan a ser distinguidas, pero aún así, hay algo que no se borra, y es la procedencia de su poder, de sus riquezas.

Sólo Dios podría resolverles a estos seres su situación, pero el amor por el dinero y el poder los hace alejarse cada vez más del ser supremo. Viven en un mundo plástico de mentiras, protegiendo una imagen tan frágil que miles de millones de pesos no podrían limpiar.

Es obvio que la mejoría económica de algunos se debe a la beneficencia del “padrino” bondadoso que cumple cada una de las peticiones de sus alabarderos entre los cuales también se encuentran periodistas encargados de proyectar un perfil inmaculado de su príncipe, mientras paralelamente se dedican a enlodar a sus oponentes a quienes conviene presentar como torpes e ineptos en un afán de aplastar a todos aquellos que no se doblegan ante ellos.

Son enemigos por naturaleza del hombre serio y de principios, aunque tienen a lo externo su mismo discurso.

El narcopolítico y el político corrupto convencional actúan iguales y tienen un objeto: Desacreditar a los líderes serios y honestos. Por ejemplo, cuando Bosch estaba vivo físicamente, en muchos sitios aparecían letreros tildándolo de loco: “Ese hombre está loco, ¿Comprende?” Teniendo Bosch un historial tan limpio como persona, nadie ponía atención a esa campaña sucia.

Los compañeros deben valorar el estilo de vida que llevó el compañero Juan para que puedan aquilatar en su justa dimensión a los compañeros serios y honestos para que no sean rechazados por todos aquellos quienes apenas comen unas dos veces al día por los míseros sueldos que devengan.
Estos prefieren votar por sus verdugos, quienes les maltratan y despiden. Esta conducta hay que cambiarla, es patológica.

El pobre se proyecta y cree, dentro de su enorme miseria, que el “yipetón” del tutumpote político es de él, y que las escoltas y servidumbre en general son para su bienestar, entonces este pobre hombre, con todas sus neuronas cargadas de ilusión, va a depositar el voto en contra de aquel que pudo crearle un mejor nivel de vida.

Mediante el simple el simple mecanismo del aumento salarial y el trato afable. El turpén se posicionará en el puesto alcanzado a costa de la sangre, del lavado y la vida miserable de cientos de militantes desjarretados que votaron por él pensando en que mejorará su condición de vida, ignorando el apego a lo material que tienen estos especímenes, cuyo corazón se convirtió en un lingote de oro.

Las fortunas son buenas, pero ¿De qué sirve venir al mundo a generar sólo riquezas si los que te rodean y te sirven subsisten y pasan crujía, anquilosados y humillados en sus posiciones?

A Dios tendremos que rendir cuenta algún día, porque hemos venido al mundo no tan sólo a acumular sino a procurar un mejor nivel de vida para todos, algo que no se consigue con la narcopolítica y los falsos discursos.

Votar por candidatos preparados y de valores morales sólidos es la solución para asear nuestro enrarecido espacio político.

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  1. Este articulo del Arq. Toni Cenac es sencillamente extraordinario, cuantas verdades que debemos reflexionar. Felicidades Tony. Basilio F.

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  2. Buen artículio, realista, honesto y como mensaje educativo excelente

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  3. Ramón de los Santos8 de octubre de 2011, 13:00

    Caraballo, lo primero es que tengo que darte una calida FELICITACIONES,por tres razones fundamentales, 1-por tener la habilidad para crear este Blogger.2-por tener la certeza de publicar este articulo y 3-porque sin lugar a dudas te estas superando. FELICIDADES...

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